Saturday, July 29, 2006

Impulsos autocompasivos (I)

Te hubiese preferido azul
como el mar que moja tus pies
o como el cielo que es
tu morada, infinito hogar.

Te zambulles en el éter,
salpicas estrellas de la bañera
juegas revoloteando entre las aguas
ya medio grises, medio cansadas

en las que va flotando tu pecho
santo terreno de leche fresca
de liturgia, de redención
que redimes, que sanas, que justificas.

Sin embargo, no eres azul
ni verde ni roja ni gris
eres éter, éter difuso que
gana vidas, que gana muertes

que resucita otra vez
sin que se le llame por su nombre;
entras pesada y te vuelves púrpura
sangre caliente de verde prado

ahí donde mueren flores amarillas
y se marchita el blanco de las nubes
que caen filosas y heladas.
En estos momentos,te hubiese preferido azul

como el mar que no cesa
como el viento inclemente que desgarra
el azul de la tinta y lo diluye
sin más explicación que el paso del tiempo.

1 comment:

Anonymous said...

poemas que decir me quedo sin palabras me gustan