Ha pasado por una esquina
de tu inerme cuerpo
una huérfana caricia nocturna.
Unos ojos reposan acuosos
sore tu disoluta imagen
y tu mortaja parece hecha
de escamas de lagarto.
¡Ya basta de despedidas por hoy!
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
Para la pericota, que lo pedía con ansias
No comments:
Post a Comment